una llamada de atencion

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN

No me gustaría herir sensibilidades, pero de un tiempo a esta parte me estoy encontrando situaciones que me desagradan muchísimo: mamás agobiadas porque su bebé no coge el pecho, con grietas enormes mordiéndose los labios porque “la lactancia es así, debe doler y tú debes aguantar”, mamás con dolores espantosos a las que se les niega una receta porque están amamantando, y de paso, insistiéndoles para el destete… Y la gota que colmó el vaso, las dos parejas de papás, primerizos, con sus respectivos bebés, que acudieron a la unidad de urgencias donde trabajo, hace un par de noches: la primera pareja acudía porque su bebé de una semana llevaba 2 días sin hacer deposición. Tras pesar al bebé comprobamos que la niña no había cogido peso. Después de hablar un ratito con ellos conocí todas las informaciones erróneas sobre lactancia que habían llevado a casa: ponían a su bebé diez minutos al pecho, con una semana esa niña ya llevaba chupete, y no daban pecho a demanda “porque es muy tragona, siempre está reclamado el pecho, ¡aguanta como mucho tres horas!”. La segunda pareja, con un bebé de tres días, acudió a las cinco de la mañana porque su bebé había empezado a hacer deposición tras cada toma, agobiados porque le habían sacado a pasear esa tarde, y pensaban que por su culpa había cogido frío. Estos pobres se llevaron una mala contestación del médico de guardia por acudir a esas horas a urgencias, por algo que era lo normal. Pero ¿quién había informado a esos padres que eso era lo normal?¿Que el que su bebé hiciera caca en cada toma era indicativo de que se estaba alimentando correctamente?

Nuestra obligación como sanitarios es realizar formación contínua, y una adecuada educación sanitaria, y en la lactancia materna esto está cojeando de forma muy grave.

Las madres deberían conocer los riesgos de la lactancia artificial antes de tomar la decisión de alimentar de ese modo a su bebé, las madres que han optado por lactancia materna deberían salir del hospital conociendo la postura del agarre correcto, que el pecho se da a demanda, que el bebé debe finalizar una toma para ingerir la leche más calórica, las señales que nos pueden indicar que el bebé se está alimentando correctamente, las señales que nos pueden indicar que está realizando un agarre inadecuado, que no hay nada de malo en que el bebé se quede dormido al pecho…

NO demos por sentado nuestros conocimientos en lactancia materna. NO creamos en mitos, NO demos pautas erróneas de amamantamiento que destruyen lactancias, NO ofrezcamos por sistema suplementos de leche artificial que ya sabemos que no son inocuos, NO neguemos medicaciones necesarias a madres que amamantan sin asegurarnos antes de si son o no compatibles con la lactancia materna. NO nos metamos en la decisión de una madre de continuar con la lactancia materna si así lo desea.

Facilitemos en lo posible la lactancia a las mamás. La crianza de un hijo es algo nuevo, difícil, agobiante en ocasiones.

Permitamos a las mamás confiar en ellas y en sus lactancias.

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.