amamantar en publico

PROHIBIDO AMAMANTAR EN PÚBLICO

A raíz de la noticia que apareció recientemente en los medios acerca de una madre a la que se le prohibió dar de mamar a su bebé en un monumento granadino, recordé el comentario de una conocida mientras yo hablaba de la lactancia a demanda de mis hijas: “O sea, que tú eres de esas a las que les gusta estar todo el día con la teta fuera…”. En ese momento me sentí como una discípula de Cicciolina (sí, es un referente antiguo, pero una no puede ocultar la edad que tiene…). La lactancia materna no está normalizada en la sociedad en la que vivimos, no es habitual ver a madres amamantar en público, sobre todo a niños que ya son mayorcitos, en gran medida debido a comentarios ofensivos, a “miraditas” reprobatorias, etc., a las que deben hacer frente las madres. Nuestra sociedad está hipersexualizada, sólo reconocemos los senos de la mujer como un medio para erotizar. Es estupendo que exista esa otra función, pero desgraciadamente hemos olvidado la verdadera y principal función de las mamas, que es alimentar a nuestras crías, como seres mamíferos que somos. Si mañana apareciera en todos los medios que en España se va a prohibir hacer topless, mucha gente se ofendería y se negaría a ello, diría que en España somos unos mojigatos y unos retrógrados. Pero luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando vemos algo tan natural como a una madre dando de mamar a su hijo en público. En otras sociedades no tienen el concepto de que las mamas sean algo erótico, sólo sirven para alimentar a sus hijos, y las mujeres van desnudas de cintura para arriba para que los bebés tengan mayor acceso a su medio de subsistencia. En nuestra sociedad occidental estamos tan equivocados con la utilidad de los senos, que vemos con naturalidad anuncios de lencería femenina con mujeres mostrando grandes escotes y nos escandalizamos con la lactancia materna. Y si esta ya se excede de los seis meses de edad del bebé, comienzan las teorías aberrantes como esa de que la lactancia materna prolongada es el germen del Complejo de Edipo.

Hay personas que se ofenden viendo a una madre amamantar y refieren que eso podrían hacerlo en casa. Eso demuestra que se conoce muy poco acerca de la lactancia materna. Ya he hablado de la importancia de la lactancia materna a demanda, debemos alimentar al bebé cuando lo pida, sin horarios, y el tiempo que el bebé quiera, es algo que no se puede programar. Además, según la OMS el bebé debe recibir lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, hasta los dos años complementada con otros alimentos, y luego hasta que la mamá y el bebé quieran. ¿Qué deberían hacer las madres, no salir de casa en meses o años, mientras dure su lactancia?¿Salir de casa y volver con prisa por si el bebé pide pronto el pecho?¿No hacer turismo, no sentarse en una terraza, no tener vida social? Si es así, no me extraña que mucha gente siga pensando que amamantar es una esclavitud…

Otras personas señalan que hay sitios públicos donde existen salas de lactancia. Estas son de agradecer para las madres que no se sienten cómodas amamantando en público, pero no son una opción para otras muchas madres. Muchas veces las salas de lactancia se combinan con zonas donde cambiar el pañal a los bebés, haciendo que el olor no sea de lo más agradable y cómodo para alimentar al bebé. Y no hablemos ya cuando te mandan a dar de mamar al baño…¡No debemos olvidar que el bebé está comiendo!¡¿Quién querría comer en un baño?!

También existen las mantas para amamantar, que se ponen sobre la cabeza del bebé mientras está mamando, para ocultar algo TAN OFENSIVO de miradas sensibles… Yo nunca he intentado comer bajo una manta, pero creo que no resultaría muy cómodo. Además, realmente ¿cuánto pecho se ve cuando una madre da de mamar a su bebé? La mayor parte de la mama la tapa la cabecita del bebé.

Otra opción para amamantar discretamente a tu bebé, que me parece la más válida, y muy útil además para tener las manos libres y poder hacer otras cosas a la vez, es el porteo. Si además usas ropa de lactancia, que únicamente deja al descubierto la mama que vayas a usar para amamantar, puedes alimentar a tu bebé sin miedo a que alguien pueda sentirse ofendido.

De todos modos, tu bebé tiene derecho a tomar lactancia materna a demanda donde desee, así que no dudes en defender tus derechos y los de tu bebé, y confía en tu lactancia.

En relación con este  tema, dejo este vídeo en tono sarcástico de esta madre que da lactancia materna, que lo disfrutéis:

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.