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POR FAVOR, RESPETA A LA NUEVA FAMILIA

Lo que voy a contar a continuación seguro que les sonará a muchas mamás: Acabas de dar a luz tras un parto largo y agotador, tienes a tu bebé en brazos y a tu pareja a tu lado, tratando de que tu bebé se agarre al pecho por primera vez, y creando ese vínculo especial entre ambos. Eres inmensamente feliz y ya adoras a tu pequeño, pero también estás agotada y necesitas descansar. Estuviste todo el día anterior con contracciones y apenas pudiste dormir, y hoy ¡por fin has parido a tu bebé!. Un tiempo después de dar a luz, cuando las matronas han controlado que todo en tí y en tu bebé está correcto, subes a planta deseando ver a tu bebé con más tranquilidad, abrazarle, besarle, olerle y no olvidar ese olor, y por fin dormir un poquito con tu peque bien cerca…, y allí ya te están esperando veinte personas para conocer al nuevo miembro de la familia, pasarlo de brazo en brazo, opinar sobre a quién se parece más, si es llorón o no, si lo sabes poner al pecho o lo haces fatal, si es mejor que le den un biberón, porque los cuatro hijos de tu prima se criaron así y están bien sanotes… Y tú no sabes lo que te pasa. Estás feliz porque ya tienes a tu bebé, y claro, la familia tiene que conocerlo. No quieres ser una madre histérica que no soporta que otros toquen a tu bebé, pero es que, ¡realmente te está molestando que se pasen a tu niño como una pelota!. Y, ¿será verdad que lo haces fatal?¿No sabes dar de mamar a tu hijo? Pero si es algo natural, que lo hace cualquiera… Que sí, que hasta lo dice tu tía, la que no tiene hijos. Y ni siquiera sabes hacer eso… ¡qué madre más horrible vas a ser! Madre mía, estás agotada y deseando quedarte dormida, quieres que se vayan todos. Pero te sientes fatal contigo misma, con lo amables que han sido al venir a conocer a tu bebé… ¡Si ha venido hasta esa prima segunda a la que has visto tres veces en tu vida! Y esto se repite día tras día, mientras estás en el hospital. Y luego en casa, es peor aún, porque allí ya no están las enfermeras para echar a la gente que está agobiando a la mamá y a su bebé.

Porque realmente, y sin ánimo de ofender a nadie, es agobiante. Y las mamás no lo dicen, porque no es políticamente correcto, porque es lo que siempre se ha hecho, porque no quieren ser las “raritas y antipáticas” que no dejan que la familia conozca a su bebé. O que lo coja en brazos.

Porque se nos ha olvidado ser mamíferos. Nuestras hormonas revolucionadas tratan de hablarnos, de decirnos que tenemos que proteger a nuestro bebé para que consiga sobrevivir, que debemos ponerle al pecho para que se recupere del parto y empiece a activarse su sistema digestivo. Nos indican que debemos descansar para llevar a cabo ese trabajo tan importante que es la crianza.

Por favor, respeta a esa nueva familia que trata de conocerse, de vincularse, de aprender:

-Respeta su descanso en el hospital. Seguro que el papá estará encantado de indicarte el mejor momento para visitarlos, o si es mejor esperar a estar en casa.

-Si acudes al hospital, trata de sumar no de restar. Nunca critiques la forma de actuar de una madre con su hijo. Una madre reciente es frágil, su estado de ánimo es lábil, y su inseguridad es inmensa.

-Amamantar no es fácil, porque no sabemos, no lo hemos visto hacer nunca, es algo completamente nuevo. No critiques su forma de hacerlo. Si tú sabes, AYUDA A LA MAMÁ.

-Seguro que esa familia necesita descansar, sobre todo la mamá y el bebé, pues el trabajo de parto es realmente agotador. Por favor, respétalo.

-A la mamá mamífera no le gusta en absoluto separarse de su bebé. No le gusta que se lo pasen de brazo en brazo, pero tampoco que se lo lleven a bañar o cambiar sin ella, o a hacerle diferentes pruebas… Personal sanitario, por favor, permitid a la madre estar con su bebé 24 horas al día.

-En casa, la familia tiene que acostumbrarse a ser tres. Han cambiado sus rutinas, sus horarios, su sueño… Permite que se hagan a su nueva situación. El bebé va a estar siempre, no tienes necesidad de verlo a los dos minutos de llegar a casa.

-El permiso de paternidad es breve, y la madre pronto se queda sola y desbordada. Si quieres ayudar, no le digas a la madre que te quedas con el bebé mientras ella hace las tareas de la casa. Madre y bebé deben estar juntos. Además, seguro que la madre ha dormido poco y ha dado el pecho durante horas. Si de verdad quieres ser útil, realiza tú las tareas, y permite que mamá y bebé descansen juntos.

-No vayas de visita a la casa de la nueva familia sin avisar. Y, por supuesto, no entres en su casa sin permiso. Sí, sí, es posible que pensemos que esto no es necesario decirlo, pero cuando hay un bebé de por medio, hay personas que se toman muchas licencias. Claro que esa es la casa de tu hijo/hija, pero no la tuya. Y por supuesto que tienes derecho a ver a tu nieto, pero esa familia necesita intimidad. Ellos podrán indicarte cuándo es el mejor momento para visitarlos. Quizá cuando la mamá no tenga las tetas al aire para curar las grietas de los pezones, o cuando no esté despatarrada para evitar el dolor de la episiotomía. Quizá cuando todos hayan podido descansar, y el bebé no acabe de cerrar los ojos tras toda la noche en vela…

-Por favor, lávate las manos si vas a coger al bebé. Procura no haber fumado antes. Y no lo cojas si estás enfermo.

-No te tomes el que ellos hayan decidido criar a su hijo de forma diferente como una crítica a tu forma de hacerlo, porque ellos no pretenden eso. Cada uno, según su personalidad y la información que tiene, cría a sus hijos de la mejor manera.

-Una mujer cansada y que acaba de ser madre es muy frágil. Por favor, por favor, respetad lo que os piden. O es posible que no te pidan nada, por temor a molestarte. Entonces, por favor, ten la suficiente empatía para comprender que quizá debas pedir permiso para visitar al bebé. Que la madre reciente se vuelve una mamá leona que no quiere separarse de su bebé. Que las críticas sobre la crianza les hacen sentirse inseguros. Que las cosas se pueden hacer de muchas maneras.

Y tú, mamá, no te avergüences de ser tan mamífera. Y confía en tu lactancia.

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7 Comentarios

  • Isa enero 24, 2017 05.44 pm

    Que gran entrada!!! debería imprimirse y darse en las clases de preparación al parto para repartir entre familiares y amigos

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  • Jenifer Plaza Alfayate enero 24, 2017 10.36 pm

    Yo creo que debería emitirse en todos los telediarios para ver si Si se enteran

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  • Irene Muñoz García enero 27, 2017 05.07 am

    Que se lo den a las familias que van de visita al hospital y a casa!!!

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  • Mis blogs favoritos de maternidad: 30 enero- 5 febrero 2017
    08/02/2017 - 17:04

  • Papás casi primerizos febrero 09, 2017 11.20 am

    Genial entrada, habrá q difundir que se enteren tod@s bién. Yo no dejé que viniera nadie el día del parto, y les pedí por favor que esperaran al día siguiente, así pudimos recibir al peque papá, su hermana mayor y yo. Y el resto al día siguiente. La gente viene con toda la ilusión del mundo, pero a veces se pueden poner muy pesados…

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  • Dayana Medina junio 12, 2017 02.17 am

    Gracias. Realmente pensé que era la única y q era la odiosa. Excelente blog.me has dado un empujón de animo. Gracias

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    • noelia agosto 23, 2017 05.28 pm

      Gracias, Dayana. Me alegro de que así sea. Por supuesto que no eres la única! Bebe y Mamá deben descansar, estar juntos, conocerse, y junto con el papá, no necesitan nada más.

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.