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MI BEBÉ SE HACE MAYOR. ¡FELICIDADES!

Hoy mi niña pequeña cumple 3 añitos. Ella supuso mi reconciliación con la maternidad. Es cierto que con el primer hijo pagas la novatada, y todo son tensiones, inseguridades, dudas… Estás deseando que empiece a sonreir, a comer otros alimentos, a decir su primera palabra, a sentarse, luego a gatear, a andar, a dejar el pañal… Con el segundo, sin embargo, puedes disfrutar de la maternidad plenamente. Ya no te preocupa absolutamente todo, ni tienes tanta prisa para que supere diferentes fases. Para mí supuso, además, un cambio tremendo: de pasar de una niña de alta demanda, que no te dejaba ni un minuto de relax, a una niña tranquila, que dormía un montón, y con un llanto menos… estruendoso. Se quedaba dormida en seguida en el carrito, y le encantaban los paseos en coche. De hecho, los primeros días tras su nacimiento tuve durante varias noches seguidas la pesadilla de que, al ser tan tranquila, me olvidaba de que había nacido y la dejaba olvidada en cualquier sitio, como el coche, el supermercado…¡Qué horror!
Cuando mi Bebé nació, estábamos en pleno apogeo de la etapa de rabietas de su hermana, por lo que esta acaparaba mi atención la mayor parte del tiempo, y mientras, mi pobre Bebé se quedaba dormidita en su cuco sin hacer un ruido. Muchas veces me sentí culpable por esto, porque pensaba que era un agravio con respecto a su hermana, que pasó toda su etapa de bebé en mis brazos, así que en muchas ocasiones, y aunque continuaba dormida en su cuco, yo la cogía sólo para que tuviera la misma oportunidad que su hermana de estar en mis brazos.
La lactancia materna con ella fue genial desde el primer momento: ni grietas, ni dolor, ni ingurgitación, ni vergüenza de dar el pecho en público…¡Ya era una madre lactante experimentada! Y mi Bebé fue tan generosa de compartir el pecho con su hermana mayor. Nos ayudó mucho la lactancia en tándem para evitar celos, y para disminuir las rabietas hasta hacerlas desaparecer. Y de repente, mi Pequeña estaba más sosegada, colaboradora, disfrutábamos cada minuto juntas.
Me encanta lo bien que se se llevan mis niñas. A ver, alguna vez discuten, pero normalmente se protegen y se apoyan. Mi Pequeña llena a mi Bebé de besos y abrazos, y mi Bebé…, se deja querer. Cuando su hermana le pide un beso, ella le dice que no con una sonrisa picarona. Entonces, mi Pequeña se pone triste y dice: “No me quieres”, y mi Bebé la responde:”Te quiero hasta la luna”, y ya tiene ganada a su hermana.
Hoy tengo sentimientos encontrados: me encanta ver cómo evoluciona mi Bebé, cada etapa que ha superado, su “media lengua” que cada vez se entiende más claramente…, pero, por otro lado, veo que ya ha dejado de ser un bebé. Es muy independiente, siempre lo ha sido, y ya cada vez me precisa para menos cosas. Supongo que es una especie de duelo por el que todas las mamás debemos pasar. Por eso, no tengas prisa por que tu bebé crezca, disfruta de cada momento y cada etapa, todas tienen algo especial.
Os quiero mucho, mis niñas. Feliz Cumpleaños, mi amor.

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.