porteo

LACTANCIA Y PORTEO

Durante las últimas décadas, la crianza en la sociedad occidental ha estado basada en el desapego: “No cojas mucho al bebé en brazos que se malcría”, “El bebé debe dormir en su cuna, si no, se acostumbra a dormir en tu cama, y ya no lo sacas”, “Dale biberón que se crían igual de bien”, “Déjale llorar, que te está manipulando”, “Déja que llore, que así fortalece sus pulmones”… Afortunadamente, esta situación está cambiando, y cada vez se oye hablar más de la crianza natural o de la crianza con apego seguro basada en el respeto. Nuestros hijos no quieren manipularnos, no saben hacerlo. Si lloran es porque tienen una necesidad que no saben comunicar de otro modo. No lloran porque quieren estar en brazos, sino que NECESITAN estar en brazos. Existe una teoría con la que cada vez más expertos antropólogos, neonatólogos y pediatras están de acuerdo, que es la llamada “Exogestación” o “Exterogestación”, que se refiere a una gestación fuera del útero. Los embarazos humanos son muy cortos (a pesar de que a nosotras se nos hagan interminables, y en el último mes estemos desesperadas porque acabe… Al menos a mí me pasó…), y nuestros bebés nacen completamente indefensos. A lo largo de la evolución, el embarazo humano se fue acortando debido a que el tamaño de la cabeza fue aumentando para poder albergar un cerebro cada vez más desarrollado, al tiempo que la pelvis se fue estrechando como consecuencia de la bipedestación. Al disminuir el tiempo de gestación, nacemos inmaduros e indefensos, por lo que el bebé humano necesita otros nueve meses de gestación fuera del vientre de su madre, hasta el momento en que puede desplazarse por sí mismo y es capaz de escapar de los posibles peligros por sí mismo (es cuando los bebés comienzan a gatear). Hasta ese momento, el bebé necesita estar todo el tiempo posible pegado a su madre, para que sus necesidades puedan estar cubiertas de forma prácticamente inmediata, y generar así un apego seguro. Un bebé al que se le deja llorar, interpreta que está sólo e indefenso ante los depredadores, por lo que aumentará su nivel de estrés.
El porteo es un sistema de transporte que asegura el contacto constante entre el bebé porteado y el adulto porteador, preferiblemente la madre durante esos primeros meses. Para poder obtener todos los beneficios del porteo, este debe ser ergonómico, así aseguramos una correcta postura del bebé y del porteador. Debo admitir que soy una ignorante del extenso mundo del porteo, y que con mi hija mayor utilicé lo que llaman “una colgona” (mochila no ergonómica), y que en más de una ocasión coloqué en ella a mi hija mirando al frente, porque a ella le encantaba observarlo todo. La verdad es que me resultó muy útil, pues como ya he comentado, ella necesitaba contacto físico constante, pero no duraba mucho tiempo colocada en la mochila, supongo que porque al no ser ergonómica, terminaba lastimándola. Para que el medio de transporte sea adecuado, debe adaptarse a la fisiología y fisionomía del bebé y del adulto.
El porteo aporta infinidad de beneficios tanto para el bebé como para el adulto:
– Favorece el apego seguro.
– Favorece el mantenimiento de la lactancia materna.
– Sensación de seguridad y tranquilidad.
– Favorece el sueño.
– Mayor bienestar físico: termorregulación, mejora la respuesta al estrés, favorece el sistema inmunológico, beneficios en el sistema locomotor y óseo (“La instintiva flexión de las piernas del bebé junto con el reflejo plantar y palmar sugieren que los bebés están adaptados a ser llevados en posición vertical. El bebé espera estar sobre el cuerpo de su madre” Pediatría integral), protege el desarrollo de las caderas y la espalda, previene plagiocefalias posturales, etc.
– Disminución del llanto.
– Adaptación al entorno.
– Aumento de la autonomía y movilidad de la madre.
– Menor prevalencia de depresión postparto.
– Higiene postural del adulto.

Existen multitud de sistemas de porteo, dependiendo de las necesidades, usos, edad y peso del bebé: mochilas ergonómicas, fulares, bandoleras con anillas, mei tai… Quien mejor te puede asesorar según tus necesidades es una asesora de porteo, que te orientará sobre el producto que puedes usar, y te enseñará a utilizarlo.

Si quieres portear, busca a alguien que pueda asesorarte, utiliza un sistema seguro y ergonómico, disfruta de tu bebé y del contacto prolongado con él, y confía en tu lactancia.

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2 Comentarios

  • Maria Teresa noviembre 30, 2015 10.05 pm

    Hola chicas.
    A mi cada vez que venia mi madre y amigas (suyas) me decían que no le cogiera …….mi contestación y lo que hice (a mi me fue bien) fue cogerle todo lo que queríamos, entre otras cosas porque siempre estaba enganchado a la teta, y porque mi teoría es que cuando empiezan andar ya no quieren ni que le aupes, por lo que hay que aprovechar.

    Gracias Noelia por esta pagina..

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    • noelia diciembre 01, 2015 05.06 pm

      La tónica dominante las últimas décadas ha sido hacer todo lo posible para que el bebé estuviera lejos de su madre: cuna en otro cuarto, carrito, leche artificial… Lo que necesita un bebé es contacto físico, amor y cercanía. Hiciste muy bien en cogerle.
      ¡Gracias a tí por visitarla!

      Reply 

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.