empatía

LA IMPORTANCIA DE LA EMPATÍA

Como ya comenté en el post anterior, durante la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna muchas personas tratamos de conseguir (y logramos) ser trending topic en twitter, con el fin de hacer más visible la lactancia materna. En muchos de los tweets intentamos hacer saber a los profesionales sanitarios que las madres lactantes necesitan que ellos estén al día en materia de lactancia materna. En esos días recordé las frases que me hicieron sentir fatal durante mi época de madre lactante, y sobre todo aquella que más me dolió. Sucedió en el hospital, en la planta de maternidad, la mañana siguiente al parto de mi hija mayor. A pesar de haber cogido el pecho desde el primer momento en el paritorio, al día siguiente yo no era capaz de conseguir que se enganchara, y mi pobre bebé no dejaba de llorar. Solicité ayuda a la enfermera que estaba a cargo de nuestro cuidado, y con bastante fastidio y cero empatía me dijo la siguiente frase: “Uff, es que lo haces fatal”. Fue, no un jarro, una piscina entera de agua fría. Comencé a pensar que si lo hacía así de mal con algo tan natural como alimentar con el pecho a mi hija, cómo iba a ser capaz de cuidarla en otras necesidades más difíciles. Además, si la enfermera lo había dicho de esa manera, es que el resto de madres lo hacía genial y yo era una completa inútil incapaz de alimentar a mi hija. Afortunadamente, con la ayuda de mi pareja y los maravillosos blogs sobre lactancia y crianza que existían en internet, aprendí a dar de mamar a mi bebé, y logramos 25 maravillosos meses de lactancia, sólo interrumpidos durante 3 meses debido a la agitación del amamantamiento que me produjo el embarazo de mi chiquitina.

Hablando de esto con otras madres, he podido darme cuenta de que no fue un comportamiento aislado, que no ocurrió sólo conmigo, con esa enfermera, ni siquiera sólo en el hospital donde yo dí a luz. Y, aunque sea mal de muchos, desde luego no ofrece consuelo alguno que esto sea algo generalizado. Más bien se siente una profunda tristeza. La falta de empatía de las enfermeras de una unidad hospitalaria que es una de las que más alegrías ofrece, es algo que habría que revisar y cambiar de raiz. Hay que ponerse en el lugar de las mujeres en el puerperio inmediato, con una revolución hormonal, con el cansancio extremo del postparto, con los sentimientos encontrados de ser el día más feliz de su vida al tener en brazos a su bebé por fin, y la incertidumbre y el miedo de no saber. La crianza es algo maravilloso, pero duro, difícil, completamente nuevo. Para una madre que amamanta, además, mucho más nuevo al haber perdido por completo la cultura de la lactancia materna. El no tener a nadie que le enseñe a hacerlo correctamente, la soledad, los consejos opuestos, enfrentados además al propio instinto…

Cada vez somos más las madres que deseamos amamantar, porque cada vez hay más información segura y fiable a nuestro alcance acerca de todas sus ventajas. Necesitamos que los profesionales sanitarios se actualicen, no se conformen con conocer lo que aprendieron hace 30 años, cuando aún se creía en la superioridad de la fórmula frente a la lactancia materna. Necesitamos que los profesionales que pasan más tiempo a nuestro lado en el postparto inmediato, como son las enfermeras de maternidad, empaticen con nosotras, nos ayuden a empoderarnos. Por supuesto que existen muchas enfermeras que actúan así, y es de agradecer cuando coincides con ellas en tu postparto. La enfermería es una profesión preciosa y totalmente vocacional. Que la presión asistencial y la rutina no logren estancarnos.

¿Tú también sufriste esa falta de empatía?¿o, por el contrario, te hicieron sentir poderosa y te animaron y enseñaron? ¿Te gustaría contarlo? Por favor, puedes escribir abajo tu comentario, o enviar tu historia al apartado ENVÍA TU CONSULTA de esta web. Gracias y confía en tu lactancia.

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.