Mothers breast ready for the baby

INGURGITACIÓN MAMARIA

Tras el calostro, a los tres o cuatro días tras el parto, se produce la “subida” de la leche madura. Esto no tiene por qué ser un proceso doloroso, pero es bastante habitual que en muchas mujeres se produzca lo que se conoce como “Ingurgitación mamaria” o “Mamas en plétora”. Es algo que las nuevas mamás desconocen normalmente, y que crea bastante preocupación, y sentimientos encontrados respecto a la lactancia, pues es algo doloroso, y que dificulta bastante la alimentación del bebé en un momento delicado, cuando se está empezando a establecer una lactancia adecuada. La ingurgitación mamaria es un edema que se produce en las mamas por un exceso de acumulación de líquido en los tejidos de estas, que hace que se inflamen, duelan, que se dificulte la circulación de la leche por los conductos, y complica el agarre correcto del bebé, pues al estar tan duras e inflamadas, el pezón queda aplanado.

La ingurgitación se debe a varios factores:

-Exceso de perfusión de líquidos durante el proceso del parto. Por ejemplo, a las mujeres a las que se les aplica analgesia epidural, con el fin de evitar una posible hipotensión arterial, se les perfunde gran cantidad de sueros.

-Separación de madre e hijo durante bastante tiempo tras el parto, dificultando el establecimiento precoz de la lactancia materna.

-Establecimiento inadecuado de la lactancia materna, mala posición en el agarre, vaciamiento inadecuado de la mama…

-Poner horarios a la lactancia, no dar lactancia materna a demanda.

Para tratar de reducir el dolor, y evitar complicaciones tales como mastitis, se puede:

-Realizar PIS (Presión inversa suavizante), durante tres minutos, mejor antes de las tomas porque, de ese modo, ayudamos al pezón a sobresalir un poquito más para que el bebé pueda realizar un agarre correcto. Consiste en poner los dedos alrededor del pezón y posteriormente realizar un presión positiva. Si además, realizamos una pequeña extracción manual de leche antes de poner al bebé al pecho, conseguiremos bajar un poquito más el edema, para que al bebé le resulte más fácil el agarre, y evitaremos la formación de las temidas grietas.

PIS:

pis

-Poner frío local, con las bolsas de gel que se venden en las farmacias o paquetes de guisantes congelados, siempre cubiertos con toallas o paños, sobre las mamas, evitando la areola y el pezón, pues podríamos dañarlos. También se recomienda poner hojas de col, al parecer es muy efectivo: primero con un rodillo se rompen los nervios de las hojas, y luego se ponen sobre las mamas.

-Poner al bebé a mamar a menudo. Vamos a tratar de evitar que se acumule la leche y se obstruyan los conductos.

-Tomar antiinflamatorios. Son compatibles con la lactancia materna. Si existen dudas, podemos consultar la página e-lactancia.org

-No poner calor local. Es cierto que el calor puede facilitar la salida de la leche, pero es contraproducente si queremos evitar el edema, la inflamación. Además, en caso de que se nos hubiera producido una mastitis sin saberlo, podríamos facilitar la multiplicación de las bacterias responsables.

Espero que esta información te haya resultado útil. Ya sabes que, para cualquier duda, puedes consultar en el apartado destinado a ello en el blog. Y confía en tu lactancia.

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.