feliz cumple

FELIZ CUMPLEAÑOS

Hoy hace cinco años que mi hija mayor me convirtió en madre, y también en una persona muy diferente. Yo era de esas personas que veían la lactancia materna como una esclavitud, que opinaba que los niños no pueden estar siempre en brazos, y deben dormir en su cuna. De hecho, cuando conocí mi embarazo, en seguida preparé el cuarto del bebé, con su cuna, elegí el carrito donde pensaba pasearlo, y compré los biberones, por si mi bebé necesitaba leche artificial. Cuando nació, tuve que aprender a marchas forzadas, y ella se convirtió en mi mejor maestra. Ella me enseñó a seguir mi instinto, y hacer oídos sordos a muchas opiniones. Gracias a ella pude comprender que la lactancia materna es lo mejor para mamá y bebé, que es alimento, consuelo y demostración de afecto. Que el lugar natural de un bebé son los brazos de su madre, que esto no les “malcría”, que es horrible pasear en un carrito, viendo a Mamá tan lejos, sin poder apenas oírla. En brazos, el bebé puede oler a Mamá, sentir su calor, puede notar su olor, y escuchar todo lo que le dice, tanto palabras de amor, como las explicaciones de lo que van viendo y escuchando al pasear. Y ¡cuánto aprende un bebé sólo escuchando hablar a la gente que le rodea! También entendí que el lugar donde mejor duerme un bebé es en la cama con Mamá, calentito y seguro a su lado, con la teta cerca para cuando la necesite. Que en algún momento salen de la cama de Papá y Mamá y se les echa de menos. Comprendí que no es natural dejar llorar a un bebé, él sufre, y también su madre al escucharle, ¿cómo puede entonces ser esto lo adecuado?. Si nuestro instinto nos hace correr hacia una persona adulta o un niño cuando están llorando, para darle un abrazo y consolarle, ¿por qué es inadecuado hacerlo con un bebé, que ni siquiera sabe hablar? Aprendí que un niño no necesita muchos juguetes para divertirse, pero sí que sus papás saquen un ratito para jugar con él, olvidando en ese tiempo las tareas domésticas pendientes. También aprendí que los niños merecen respeto, que sus opiniones deben ser escuchadas, que se merecen explicaciones, que cada uno necesita su tiempo para aprender y superar diferentes fases y no hay que forzarlo. Comprendí que los niños son más respetuosos que muchos adultos. Aprendí que la infancia de nuestros niños pasa volando, y hay que aprovecharla al máximo.
Mi Pequeñita, tu hermana y tú me habéis enseñado muchas cosas, que me han convertido en una persona diferente, pero que me gusta mucho más. Muchísimas gracias, y ¡Feliz Cumpleaños, mi Vida!

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2 Comentarios

  • Maria Teresa octubre 24, 2015 08.07 pm

    Muchísimas Felicidades.
    Disfrutar mucho de este día.
    Bss

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    • noelia octubre 26, 2015 10.09 am

      Muchísimas gracias. Un beso.

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.