papa y bebe

EL PAPEL DEL PADRE

Mucha gente opina que si la mamá alimenta al bebé con leche materna no da oportunidad al padre a vincularse con su bebé si este no puede darle biberón. En realidad, el padre tiene funciones muy importantes para ayudar a conseguir una lactancia materna prolongada y feliz, y que además le ayudan a vincularse con el bebé y no sentirse excluido:

1. Darse cuenta de que se ha convertido en padre

Es posible que las madres estemos genéticamente listas para la llegada del bebé, lo llevamos alrededor de 40 semanas en el vientre, lo notamos crecer, moverse… Cuando se acerca el momento del parto, empezamos con “la preparación del nido”, nuestro instinto nos lleva a preparar la casa, la ropita del bebé, la bolsa del hospital, etc., para la llegada inminente del nuevo miembro de la familia, y en el parto secretamos oxitocina, la hormona del amor, que ayuda a que nos enamoremos inmediatamente de nuestro bebé, y tendamos a protegerlo de cualquier amenaza. Sin embargo, a algunos padres les cuesta un poquito darse cuenta de que su rol ha cambiado, y que necesariamente habrán de cambiar algunos hábitos. La madre necesitará mucha ayuda, cariño, apoyo y comprensión, necesitará a su pareja a su lado. Quizá las aficiones deban quedar aparcadas algún tiempo, pero todo se verá recompensado con otras vivencias diferentes y enriquecedoras.

2. Apoyo a la madre

Como ya he dicho, la madre está impulsada instintivamente a proteger a su bebé. En nuestro código genético viene escrito que nuestra cría es un ser vulnerable, y debemos protegerlo de los depredadores. La madre siempre estará preocupada por el bienestar de su hijo, y durante semanas y meses lo más probable es que la mayoría de las conversaciones versen sobre el bebé. No debe sentirse culpable por eso.

Ahora sois una familia y tomáis vuestras propias decisiones sobre la crianza del bebé, que muchas veces serán contrarias a las opiniones de vuestros allegados. Las madres muchas veces se sienten abrumadas por consejos y críticas, además están agotadas por el trabajo que supone el cuidado de un bebé, y todo hace que se sientan inseguras y tristes. Sin embargo, el apoyo del padre, el que este defienda ante los opinólogos las decisiones tomadas, muchas veces es todo lo que la madre necesita para que no aparezcan esos sentimientos.

3. Ocuparse de las labores del hogar

Hay bebés que son más demandantes que otros, pero de cualquier modo, sobre todo las primeras semanas tras la llegada del bebé, este absorberá todo el tiempo a su madre. Más adelante, con las crisis de lactancia o en el periodo de ansiedad por la separación, el bebé no querrá estar con otra persona distinta a mamá. El padre será de gran ayuda si se encarga de hacer la comida, limpiar, lavar la ropa, etc. Lo cierto es que, al menos en nuestro país, aún queda un larguísimo camino para conseguir una conciliación familiar y laboral en condiciones, pues los padres sólo tienen dos míseras semanas de baja para ayudar a su familia, pero todo lo que se pueda hacer será bien recibido.

4. Ocuparse de los hijos mayores

Si el bebé tiene hermanitos mayores, será de gran ayuda que el padre juegue con ellos, les ayude con las tareas del cole, les lleve al parque si el bebé y la mamá necesitan descansar… Y sobre todo, les haga sentir que siguen siendo muy importantes y queridos.

5. Organizar las visitas

La llegada de un bebé supone un gran cambio, todo es nuevo, el bebé y la mamá necesitan conocerse, y deben estar tranquilos para un establecimiento adecuado de la lactancia materna. Además, tras el parto, ambos están agotados. El padre debe organizar las visitas, tanto en el hospital como en casa, para que la mamá y el bebé no se sientan abrumados, y puedan descansar adecuadamente.

6. Realizar actividades con el bebé, para que mamá pueda descansar

Como ya sabemos, un recién nacido hace entre 8 y 12 tomas diarias, con numerosas tomas nocturnas, y esto es agotador. Para que la madre pueda descansar, dormir un poco, darse una ducha, ir al baño o incluso comer, el padre puede ocuparse del bebé y vincularse con él de muchas maneras:

Darle un paseo: Si además lo hace mediante el porteo, en una mochila ergonómica, un fular…, favorecerá aún más el vículo, debido a la proximidad entre ambos. El bebé podrá escucharle mejor cuando le hable o le cante, su papá lo tendrá más fácil para darle besos, abrazos y caricias…

Hablarle mucho, cantarle nanas, mecerle en brazos para dormir.

Cambiarle el pañal.

Bañarle.

Está demostrado que realizar colecho de forma segura también favorece el vínculo del papá y el bebé.

Por tanto, el vínculo con el bebé no sólo depende de poder alimentarle. Papá, ayuda a la mamá, haz que se sienta apoyada, dile a menudo lo bien que lo está haciendo, disfruta de tu bebé y de vuestra nueva situación, y confiad en vuestra lactancia.

 

 

 

 

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.