primeros días.

EL COMPLICADO INICIO DE LA LACTANCIA

Los inicios de la lactancia no son nada sencillos. Los humanos somos naturalmente mamíferos pero, aunque la lactancia materna tiene una parte instintiva, otra parte importante es cultural, y esta cultura de la lactancia materna ha desaparecido casi por completo en nuestra sociedad. Las mujeres ya no sabemos dar de mamar. Por tanto, una mujer embarazada que haya decidido amamantar a su futuro hijo, debe prepararse para ello con el fin de que esos inicios no sean tan duros.

Ahora mismo, tenemos en nuestra mano una gran cantidad de información basada en la evidencia científica que pueden enriquecer nuestros conocimientos en lactancia materna: en libros, blogs, webs… También se puede acudir a un grupo de apoyo a la lactancia, donde puedes observar la postura correcta en el amamantamiento de las madres que acuden a él, como ya comenté en la entrada Grupos de Apoyo a la Lactancia. Comprendo que, mientras estás embarazada, una de tus mayores preocupaciones es el parto y que todo salga bien, o la preparación del hogar para la llegada del nuevo miembro de la familia, y ves la lactancia como algo lejano, pero después, con el bebé ya en tus brazos, será mucho más complicado buscar la información que precisas para resolver tus dificultades o dudas con la lactancia.

¿Qué debes tener en cuenta los primeros días de lactancia?

– Es importante conocer lo que un parto intervenido o una cesárea conllevan en el establecimiento adecuado de la lactancia materna y el apego y vínculo de mamá y bebé, bien para estar preparadas para las posibles consecuencias, o bien para decidir de manera consciente si recibir o no ciertos tratamientos, como ya vimos en la entrada Parto y Lactancia.

– Es muy necesario el contacto temprano piel con piel con la mamá, y el primer agarre en la primera hora tras el parto o cesárea. Durante el parto y en la lactancia se segrega oxitocina, la hormona del amor, del vínculo, que además es la responsable de las contracciones uterinas. La oxitocina de la lactancia ayuda al bebé a resolver el estrés del parto, crea un vínculo entre la madre y el bebé, y produce las contracciones uterinas que ayudan a involucionar el útero y reducir las hemorragias en la mamá. Además, durante esas primeras horas el bebé se encuentra en un estado de “alerta tranquila”. Después, entrará en un estado de letargo para recuperarse del trabajo del parto, y en ese estado tratar de que el bebé se agarre por primera vez de forma adecuada será más complicado.

– Tenemos que conocer muy bien la postura del agarre correcto para evitar dolor, grietas, vaciamiento inadecuado de la mama, mastitis, pérdida de peso en el bebé… Aquí puedes ver cómo conseguir esa postura. Si tienes dificultades para lograrla, quizá debas consultar a una asesora de lactancia o una IBCLC, pues en ocasiones factores como los frenillos cortos (anquiloglosia) dificultan el agarre.

– Hacia el tercer trimestre de embarazo comenzamos a producir calostro, el primer alimento de nuestros bebés. No producimos enormes cantidades porque nuestro bebé no lo necesita, pues su estómago es muy pequeñito. No creas o te hagan creer que no tienes suficiente leche. Tu bebé reclamará pecho a menudo porque enseguida digiere ese alimento específicamente creado para él, y porque su instinto le informa, sabiamente, que cuanto más succione y estimule la mama, más leche producirá esta.

– El pecho se da a demanda, tanto en número de tomas como en la duración de estas. Debes estar atenta a los signos tempranos de hambre, como que se meta las manitas en la boca, o que comience a “hociquear”. Esperar al llanto dificulta el agarre correcto. Los primeros días, con el fin de evitar hipoglucemias o deshidratación en el bebé, es conveniente despertarle para darle el pecho y que haga unas 8-12 tomas diarias.

– El bebé querrá estar al lado de su mamá constantemente. Su voz es la que mejor conoce, se vinculó con ella en el parto, es la portadora de la teta, y sus glándulas de Montgomery, responsables de la lubricación del pezón, segregan sustancias volátiles que huelen como el líquido amniótico en el que flotó durante nueve meses.

– Tu bebé es ahora tu prioridad. Disfruta de vuestra lactancia, no es una esclavitud. Confía en tu lactancia.

 

 

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.