crisis de lactancia

CRISIS DE LACTANCIA

Con crisis de lactancia o crisis o brotes de crecimiento nos referimos a esos momentos de duración variable en los que, a pesar de estar bien establecida la lactancia, parece que los bebés no están satisfechos con la producción de leche, y aumentan su demanda, hasta llegar a parecer que se pasan todo el día pegados a la teta. Esto produce a las mamás mucha inseguridad, y la sensación de que se han quedado sin leche, o que su leche ya no alimenta, llegando en ocasiones a forzar un destete prematuro y para nada deseado.  Para evitar esto, debemos tener claro que la leche no se va porque sí de un día para otro, que a más succión, más estímulo de la glándula mamaria, y por tanto se producirá más leche, y que un bebé alimentado a demanda no se quedará nunca con hambre, precisamente porque se le alimenta a demanda. Afortunadamente, los bebés tienen estas crisis aproximadamente a la misma edad, por lo que podemos estar preparados para ellas.

-A los 15-20 días: Puede pasar un poco desapercibida al estar aún acostumbrándonos a los ritmos del bebé. Da la sensación de que el bebé se pasa el día pegado al pecho, duerme siestas cortas volviendo a reclamar el pecho pronto, y llora mucho cuando nos retrasamos.

En esta crisis se corre el riesgo de pensar que no se produce leche suficiente, y de comenzar a suplementar con leche artificial. Sin embargo, debemos estar tranquilos si el bebé moja más de seis pañales al día con orina clarita, si hace deposiciones más o menos tras cada toma, y de color amarillo mostaza, y por supuesto, si coge peso. Lo que ocurre en esta crisis es que el bebé sabe instintivamente que cuanto más estimule la mama con su succión, antes producirá la cantidad de leche que va a precisar. En unos días volverá a regularse la producción que satisface al bebé, y las tomas serán más espaciadas. El primer mes de vida del bebé es muy intenso, y la mamá va a necesitar mucha ayuda. No dudes en pedirla.

-Alrededor del mes y medio: De nuevo el bebé precisa que aumente la producción de leche, y aumenta su demanda. Además, las mamás observan que el bebé tiene un comportamiento extraño en el pecho. Coge el pezón, lo suelta enfadado, lo vuelve a coger, se arquea… Como en la crisis anterior, en unos días se habrá regulado la producción de leche, y el bebé volverá a su comportamiento habitual.

-A los tres meses: Es una crisis muy duradera, que además suele coincidir con la vuelta de muchas madres a su trabajo habitual, por lo que suele ser el origen de muchos destetes forzados e indeseados.

A esta edad los bebés ya son unos expertos en el arte de la succión, por lo que vacían el pecho en pocos minutos. Además, las madres ya no notan llenas las mamas, pues la producción de leche ha cambiado, y ahora la mama es capaz de producir leche cuando el bebé comienza a succionar. Debido a esto, la leche no sale de la mama inmediatamente como ocurría hasta ahora, sino que tarda unos dos minutos en salir. Al bebé le toca esperar y trabajar un poquito más, lo que hace que se enfade e incluso llore. Todo esto puede producir la falsa sensación de disminución de la producción de leche, la inseguridad de poder almacenar leche suficiente para la vuelta al trabajo, etc., por lo que se comenzará a suplementar con leche artificial, o incluso abandonar la lactancia materna.

Además a esta edad los bebés comienzan a interesarse por lo que ocurre a su alrededor, se distraen con facilidad con cualquier sonido o imagen. Entonces sueltan el pecho, pero como aún tienen hambre, enseguida lo reclaman de nuevo.

Dar de mamar al bebé en un lugar tranquilo, libre de distracciones, y confiar en nuestra capacidad de producir la suficiente leche para alimentar a nuestro bebé, pueden ayudarnos a superar esta crisis.

-A los 8 meses: Esta crisis no está relacionada con la producción de leche. A esta edad el bebé empieza a ser consciente de que es un ente separado de su madre, por lo que comenzará a sufrir lo que se conoce como “ansiedad por la separación”. El bebé no querrá separarse de su madre, sufre cuando no la ve, se despierta llorando, y reclamará el pecho a menudo para calmar esa angustia. Sólo nos queda tener paciencia, pues es una fase evolutiva que deben superar.

-Al año: Las necesidades calóricas del niño disminuyen, pues ya no crecen ni cogen tanto peso como cuando eran más pequeños. Algunos pierden interés por la alimentación complementaria, y sólo toman pecho. La leche materna aún es su alimento principal, y contiene todas las sustancias necesarias para el desarrollo del bebé, por lo que no debemos angustiarnos. Los otros alimentos aún son COMPLEMENTARIOS a la leche materna. Sin embargo, muchas madres sienten presiones externas para destetar, con argumentos como que la leche materna les quita el hambre y por eso rechazan otros alimentos, y que el niño se va a desnutrir. Esto es completamente FALSO. Sigue ofreciéndole alimentos saludables, ponle a comer en la mesa con vosotros, y poco a poco irá probándolos. Nunca, nunca, nunca le obligues a comer.

-A los dos años: Otra crisis complicada. El bebé empieza a reivindicar su independencia y automomía, es como una etapa adolescente en el bebé, quiere hacer muchas cosas sólo y aprende rápido, pero esto también le produce mucha inseguridad, y regresa al lugar donde se encuentra seguro: el pecho de mamá. Algunos incluso vuelven a mamar a todas horas, como cuando eran bebés. En muchas ocasiones esto es como una “traca” final que termina en el destete espontáneo. Otras veces, tras unos meses, la demanda vuelve a normalizarse.

Las crisis de lactancia son situaciones muy especiales en las que debes armarte de paciencia, respirar hondo, y pensar que pasará, como todo. Y, más que nada, CONFÍA EN TU LACTANCIA.

 

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.