crianza consciente

CRIANZA CONSCIENTE

Desde hace un tiempo y cada vez más escuchamos hablar de la crianza consciente como una forma de relacionarnos con nuestros hijos diferente de la crianza basada en el desapego que ha imperado hasta ahora. En esta forma de crianza, estás informada de lo que estás haciendo, tienes avales científicos de que es lo mejor para tu hijo, conoces los pros y los contras y te haces responsable de ello. Además, coincide con lo que te dice tu instinto, es la forma natural y fisiológica de criar a tu hijo. Gracias a este tipo de crianza las mujeres pueden sentirse empoderadas y seguras, y no cabe el sentimiento de culpa, pues sabes que tu hijo está recibiendo lo que necesita.

La psicóloga estadounidense Mary D. Saslter Ainsworth, discípula del psiquiatra y psicólogo británico John Bowlby (creador de la Teoría del Apego), definió diferentes patrones de apego basándose en la conducta de los niños frente a su cuidador principal en una situación extraña. El tipo de apego desarrollado por el niño depende de la atención que recibe y de la interacción afectiva que experimentó con su cuidador :

-Apego seguro: El niño explora el entorno de forma activa en presencia de su figura de apego y en su ausencia este afán por explorar decae y se manifiesta algún tipo de ansiedad ante la separación. Cuando la madre vuelve a encontrarse con el bebé, el niño muestra alegría y necesidad de acercarse a ella. Se supone que es el tipo de apego característico de relaciones maternofiliales funcionales.

-Apego inseguro ansioso-ambivalente: Este tipo de niños apenas exploran el entorno en presencia de su madre ya que están continuamente pendientes de dónde se encuentra.  Cuando la madre se ausenta la reacción de ansiedad es muy alta (el consuelo es difícil) pero, en cambio, cuando ésta vuelve, el comportamiento del niño es ambivalente: busca su proximidad pero, cuando la consigue, la rechazan. Este tipo de vínculo es fruto de madres con comportamientos poco estables, ya que en ocasiones se muestran sensibles y cálidas pero en otras insensibles, lo que genera una gran inseguridad en el niño. En general, esta inestabilidad en la relación de la madre hacia el hijo es generada por algún problema emocional que suele desembocar en una relación de dependencia extrema madre-hijo y viceversa.

-Apego inseguro evitativo: En la exploración del bebé durante el juego, no interaccionan con su madre en ningún momento, ni siquiera de manera visual. Cuando la madre se va no muestran ningún tipo de reacción ante su ausencia y, en su regreso, si la madre busca contacto con el pequeño éste la rechaza. En general, este tipo de madres se muestran insensibles ante las necesidades de los pequeños. Su estilo de interacción es mayoritariamente irresponsable y cargado de rechazos hacia el contacto con los bebés. No responden ante las necesidades de proximidad de los niños y son poco pacientes con los mismos.

-Apego ansioso desorganizado: Puede considerarse una mezcla entre los dos últimos tipos de apego. Son niños inseguros y con conductas confusas ante la separación de la figura de apego. Es típico de pequeños víctimas de maltrato o negligencia, que poseen un sentimiento ambivalente de necesidad de apego pero de temor simultáneos. (Fuente: psicologia-online.com)

Cuidadores sensibles generan niños seguros que han aprendido que sus demandas de ayuda obtendrán respuesta y protección de un modo que los reconfortará.

Por este motivo cada vez más familias optan por la crianza natural, y dentro de esta, por la lactancia materna, parto respetado, colecho, porteo, etc., adaptados a la sistemática familiar. Este tipo de crianza responde a nuestro instinto, y tiene el respaldo de numerosos estudios científicos, por lo que las mujeres que crían de este modo se sienten reforzadas y asumen los pros y los contras de la decisión tomada.

Con tus hijos, realiza una crianza consciente, y confía en tu lactancia.

 

 

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Sobre la autora

Me llamo Noelia Fernández Gutiérrez. Soy enfermera, asesora de lactancia y madre de dos niñas ingeniosas, divertidas y maravillosas. Antes de tener a mi primer bebé no podía imaginar cómo el ser madre me iba a cambiar la vida y mi forma de pensar. Las dificultades por las que pasé con la crianza de mi primera hija me motivaron para formarme como asesora de lactancia, pues quería poder ayudar a otras madres inexpertas. Por ese motivo también, nace esta página web. Espero que os resulte útil.